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La UBU lidera un proyecto del Plan Complementario de Energía e Hidrógeno Renovable, financiado con 2,7 millones de euros

El Gobierno de España, dentro de los planes complementarios 2021 mediante los que desarrolla su Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ha aprobado el proyecto de investigación, presentado por la Junta de Castilla y León a propuesta de la Universidad de Burgos, denominado «Tecnologías, materiales y procesos para producción a pequeña escala de portadores de hidrógeno renovable (metano y amoniaco) para un aprovechamiento distribuido (H2MetAmo)», que será financiado con cerca de 2,7 millones de euros, aportados al 65% por el Gobierno Central y al 35% por la Junta de Castilla y León.

El objetivo de esta propuesta, concebida como un proyecto región de desarrollo de tecnología, es la investigación en tecnologías, materiales y procesos que permitan la fabricación de portadores de hidrógeno, en concreto amoniaco y metano, a partir de hidrógeno verde y hacerlo mediante el diseño de pequeñas plantas modulares que permitan el desarrollo de una economía distribuida, en contraposición con las grandes plantas de producción, y en línea con la economía local y circular, evitando los problemas que conlleva la dependencia de grandes infraestructuras.

La propuesta, cuyos coordinadores son José Miguel García Pérez, vicerrector de Investigación, Transferencia e Innovación, y Gonzalo Salazar Mardones, vicerrector de Relaciones con la Empresa y Resiliencia de la UBU, aúna los esfuerzos de las cuatro universidades públicas de Castilla y León, de los centros tecnológicos Cidaut y Cartif y cuenta con el apoyo de numerosas empresas de ámbito regional y nacional, especialmente de Hiperbaric, y de la Asociación Castellano y Leonesa del Hidrógeno (H2CyL).

Este nuevo Plan Complementario se suma a los otros dos concedidos en 2021 a instituciones de investigación de Castilla y León en materia de Comunicaciones Cuánticas y de Materiales Avanzados, en los que también participa la Universidad de Burgos.

Las actuaciones de este proyecto liderado por la Universidad de Burgos se integran en el resto de las acciones ya acordadas en el marco de la «energía y el hidrógeno», complementado otros aspectos vinculados a la generación o aprovechamiento del hidrógeno. En la cadena de valor del hidrógeno verde, que incluye la generación, transporte y empleo, H2MetAmo incluye la transformación en portadores como el amoniaco o el metano, cuya utilización es inmediata y directa en la industria actual, representando un consumo garantizado en la industria sin adaptación adicional.

Por tanto, la propuesta se basa el desarrollo de tecnologías para el aprovechamiento de hidrógeno verde transformándolo en síntesis de amoniaco (NH3) y de metano (CH4) como portadores de uso industrial inmediato. La innovación consiste en el desarrollo de tecnología para el diseño de plantas modulares para una economía distribuida.

Estas plantas parten de los procesos Haber-Bosch y Sabatier, de más de 100 años, que aprovechan una economía de escala para conseguir eficiencia energética y económica. Por tanto, el objetivo consiste en el desescalado a una propuesta modular, que sea viable técnica y energéticamente.

Para ello, se abordarán retos en tres grandes bloques: en primer lugar, el diseño de materiales; en segundo término, el estudio de catalizadores que permitan su máxima eficiencia a pequeña escala; y, por último, la optimización de sistemas de presión y temperatura. Y todo ello con una visión de desarrollo industrial, de diseño de planta en esa menor escala.

El amoniaco obtenido por este medio, además de su tradicional uso en la industria química, servirá para almacenar y transportar hidrógeno de una forma sencilla, ya que podría utilizarse para, partiendo de él, obtener de nuevo hidrógeno.

A su vez, el metano, componente mayoritario del gas natural y obtenido a partir de CO2 e hidrógeno verde, reduciendo con ello los niveles de CO2, puede ser distribuido a través de la red existente de gas natural, como combustible sintético que, en el balance global, alcanza un nivel nulo de emisiones CO2.

El plan de tres fases antes descrito y las líneas de actuación propias de esta propuesta, es complementario con las líneas ya existentes, establecidas en el Convenio Marco para la realización de un programa de I+D+i en el marco del Plan Complementario en el Área de Energía e Hidrógeno Verde, al aprovechar de manera eficiente el hidrógeno generado, transformándolo y valorizándolo aún más.

Aunque el concepto de economía distribuida no es nuevo y su empleo para la generación de nuevos modelos de negocio en el sector de la generación eléctrica y el hidrógeno ya se ha planteado en el pasado, la propuesta de la UBU aprobada por el Ministerio de Ciencia e Innovación por mediación de la Junta de Castilla y León presenta diversas ventajas en la producción distribuida de metano y amoniaco verde a partir de la transformación de H2 verde.

Por un lado, dota de mayor autonomía, ya que su generación de menor dependencia del exterior. Por otro lado, supone un considerable ahorro en gastos de transporte y logística, gracias al acoplamiento entre producción y uso y al almacenamiento del hidrógeno en forma de gases estables y, además, potencia la creación de una economía local que sirva como impulsor del desarrollo económico y social del entorno.

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