Briviesca recupera el espíritu de la Feria de los Novios en un evento único
La localidad burgalesa de Briviesca se vestirá de blanco, el sábado 21 de marzo, para acoger uno de sus eventos por excelencia: La Feria de Novios. Una tradición que suma siglos y que se actualiza completamente en esta edición 2026 al pasar de la antigua feria para encontrar pareja a una extraordinaria pasarela nupcial que reunirá a más de 16 firmas y que tendrá un escenario único: la Casona.
Un evento que espera congregar a cientos de personas y que contará con un desfile nupcial vespertino con la participación de las firmas nupciales Antonaga y Carolina Gazquez para descubrir a quienes estén interesados en las últimas tendencias del mundo nupcial algunas de las propuestas locales más interesantes.
Y todo en una feria, apoyada desde el Ayuntamiento de Briviesca, que pretende consolidarse como un atractivo más a una de las citas más antiguas y asentadas de la comarca de La Bureba.
El evento comenzará por la mañana con la apertura de la primera parte de la jornada en la mencionada casa blasonada conocida como La Casona donde se desarrollará desde las 11:30 y hasta las 14:30 horas, un muestrario con 16 comercios participantes relacionados con el sector nupcial entre los que destacan:
floristerías, centros de belleza, tiendas de regalos y otros servicios especializados.
Además, dentro de este espacio se habilitará una zona en la que cinco de estos comercios ofrecerán pequeñas ponencias y demostraciones para mostrar sus productos o servicios a los asistentes.
Desfile nupcial con Antonaga y Carolina Gázquez.
Por la tarde tendrá lugar el plato fuerte del evento: una pasarela de moda nupcial con la participación de las firmas Antonaga, especializada en trajes de novio, y Carolina Gázquez, dedicada a vestidos de novia.
La jornada dará comienzo a las 17 horas, con la recepción de invitados donde se ubicará un Photocall que será la antesala a un desfile en el que habrá DJ y música en directo. Tras finalizar la pasarela, todos los asistentes podrán disfrutar de un vino español creando así un espacio de encuentro y celebración para cerrar una jornada dedicada al mundo nupcial, sumamente ligado a esta tradición burebana.
La Feria de los Novios de Briviesca, celebrada tradicionalmente el 19 de marzo, día de San José, es una de las costumbres más singulares de la comarca burgalesa de La Bureba; y también una costumbre única en
España. Su origen se remonta a antiguas ferias agrícolas y ganaderas que tenían lugar en la localidad con la llegada de la primavera, momento en el que agricultores y ganaderos acudían al mercado para comprar y vender productos relacionados con el campo.
En concreto, según narran las crónicas históricas, en los siglos pasados especialmente entre los siglos XVIII y XIX con motivo de la festividad de San José, se celebraba en la Plaza Mayor de Briviesca un gran mercado comercial donde se exhibía ganado, productos del campo y alimentos. Una cita que coincidía con la entrada de la primavera, momento clave para el inicio de la actividad agrícola a la que acudían agricultores y ganaderos de toda la comarca e incluso de otras zonas de la provincia.
Con el paso del tiempo, este encuentro comercial comenzó a adquirir también un carácter social. Las familias aprovechaban la gran afluencia de personas de distintos pueblos para presentar a sus hijos e hijas en edad de casarse y, en muchos casos, llegar a acuerdos matrimoniales.
De esta manera, la feria se convirtió en una especie de “mercado matrimonial” donde los jóvenes acudían con la intención de encontrar pareja, lo que dio origen al popular nombre de Feria de los Novios.
Esta peculiar tradición refleja cómo, en una sociedad rural donde los pueblos estaban relativamente aislados, las ferias y mercados servían no solo para el intercambio económico, sino también como espacios de relación social y de formación de nuevas familias. La expresión popular “ir a feriar novio o novia” se hizo habitual para describir la visita a esta feria, única en el panorama nacional.
Con la desaparición de las antiguas ferias agrícolas, la tradición perdió parte de su importancia, pero en el
siglo XX fue recuperada como una celebración cultural y festiva. En la actualidad, Briviesca mantiene viva esta tradición con diferentes actividades populares que recuerdan el significado histórico de la feria y atraen cada año a numerosos visitantes.



