ITCL impulsa una nueva generación de inteligencia artificial basada en computación neuromórfica y arquitecturas FPGA para afrontar los retos tecnológicos de la próxima década

Centro Tecnológico ha celebrado esta mañana un desayuno informativo en el que ha dado a conocer los principales resultados alcanzados durante el ejercicio 2025, y en el que se han adelantado algunas de las líneas de investigación que marcarán su actividad durante los próximos años, con especial atención a la computación neuromórfica, las arquitecturas FPGA y los nuevos paradigmas computacionales que están llamados a transformar la inteligencia artificial y la industria avanzada.
En el encuentro han participado José María Vela, apoderado de ITCL Centro Tecnológico; Javier Sedano, director general de ITCL; y Jorge Fernández, coordinador de Computación Neuromórfica, quienes han compartido con los medios de comunicación la visión estratégica del centro sobre las tecnologías que protagonizarán la próxima revolución digital.
Durante su intervención, José María Vela destacó el crecimiento experimentado por ITCL durante 2025, un ejercicio que calificó como “especialmente positivo tanto por los resultados obtenidos como por las oportunidades de futuro que se abren para el centro tecnológico y para las empresas con las que colaboramos”.
En este sentido, recordó que ITCL ha desarrollado durante el último ejercicio un total de 165 proyectos de I+D+i, ha iniciado 97 nuevos proyectos de investigación, ha trabajado con 207 clientes y ha alcanzado una cifra de negocio de 8,77 millones de euros, lo que representa un incremento del 24 % respecto al año anterior.
“Estos resultados son consecuencia de una apuesta sostenida por la investigación aplicada, la transferencia tecnológica y la colaboración con empresas e instituciones para convertir el conocimiento en soluciones reales capaces de mejorar la competitividad industrial”, señaló.
La computación neuromórfica, una de las grandes apuestas tecnológicas de ITCL
Uno de los principales temas abordados durante el desayuno informativo fue el desarrollo de la línea de computación neuromórfica, una disciplina emergente que busca diseñar sistemas de inteligencia artificial inspirados en el funcionamiento del cerebro humano.
Jorge Fernández explicó que la creciente demanda de capacidad de procesamiento por parte de la inteligencia artificial está obligando a replantear las arquitecturas computacionales tradicionales.
“La IA actual ofrece resultados extraordinarios, pero también plantea desafíos relacionados con el consumo energético, la escalabilidad y la necesidad de ejecutar algoritmos complejos en tiempo real. La computación neuromórfica surge precisamente para responder a estos retos”, indicaron los presentes.
Esta tecnología se basa en el desarrollo de sistemas capaces de procesar información mediante redes neuronales de impulsos o Spiking Neural Networks (SNN), reproduciendo determinados mecanismos de funcionamiento de las neuronas biológicas.
Según explicaron, este enfoque permitirá desarrollar sistemas inteligentes mucho más eficientes energéticamente, capaces de operar de forma autónoma en entornos industriales, robots, vehículos inteligentes o dispositivos conectados, reduciendo significativamente la dependencia de grandes infraestructuras de computación.
“La próxima generación de inteligencia artificial no solo dependerá de algoritmos más avanzados; también necesitará nuevas arquitecturas hardware capaces de ejecutarlos de forma eficiente y sostenible”, afirmaron.
FPGA: el hardware de la nueva inteligencia artificial
Dentro de esta estrategia tecnológica, ITCL está impulsando investigaciones relacionadas con arquitecturas FPGA (Field Programmable Gate Arrays), dispositivos electrónicos reconfigurables que permiten adaptar el hardware a necesidades concretas de procesamiento.
Estas tecnologías están adquiriendo una importancia creciente en sectores estratégicos como la automatización industrial, la movilidad inteligente, la defensa, la aeronáutica o las infraestructuras críticas, gracias a su capacidad para ofrecer altas prestaciones con consumos energéticos reducidos.
Los responsables del centro destacaron que la combinación entre computación neuromórfica y FPGA permitirá desarrollar sistemas de inteligencia artificial más rápidos, eficientes y adaptados a las necesidades reales de la industria.
Participación en proyectos estratégicos nacionales
Durante la jornada también se presentaron algunos de los proyectos más relevantes en los que participa ITCL relacionados con estas tecnologías.
Entre ellos destaca PCoreS, iniciativa financiada en el marco del PERTE Chip y centrada en la investigación de una familia de núcleos IP para acelerar redes neuronales neuromórficas sobre plataformas FPGA y futuros circuitos ASIC.
Asimismo, el centro trabaja en proyectos vinculados a la criptografía postcuántica y a la computación cuántica, ámbitos que, junto a la inteligencia artificial avanzada, conforman una de las áreas de mayor crecimiento tecnológico a nivel internacional.
Los responsables de ITCL señalaron que estas investigaciones contribuyen además a reforzar la autonomía tecnológica europea en áreas consideradas estratégicas como los semiconductores avanzados, la inteligencia artificial y la ciberseguridad.
Una visión de futuro para la industria
Durante el encuentro se puso de manifiesto que tecnologías como la computación neuromórfica, la computación cuántica, la inteligencia artificial distribuida o los sistemas cognitivos avanzados tendrán un papel determinante en la transformación de la industria durante la próxima década.
Según explicó Javier Sedano, la evolución tecnológica exigirá sistemas capaces de aprender, adaptarse y tomar decisiones en tiempo real, manteniendo al mismo tiempo criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y seguridad.
“Estamos asistiendo a un cambio de paradigma. La inteligencia artificial seguirá creciendo, pero lo hará apoyándose en nuevas arquitecturas computacionales que transformarán la forma en que procesamos la información. Nuestro objetivo es que las empresas dispongan de estas capacidades tecnológicas y puedan convertirlas en ventajas competitivas”, afirmó.
Sedano destacó además que la computación neuromórfica representa una de las líneas con mayor potencial de impacto en sectores como la industria 4.0, la robótica autónoma, la movilidad inteligente, la salud digital, la energía o la defensa, ámbitos en los que ITCL ya desarrolla proyectos de investigación y transferencia tecnológica.
El desayuno concluyó con un intercambio de impresiones entre investigadores y periodistas sobre los principales desafíos tecnológicos que afrontará Europa en los próximos años y sobre el papel que centros tecnológicos como ITCL desempeñarán en la generación de conocimiento, la innovación industrial y la transferencia efectiva de tecnologías emergentes al tejido empresarial.



