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La distracción al volante por el móvil aumenta las infracciones en las rotondas

La distracción al volante es una de las causas más frecuentes de las colisiones de tráfico. Aunque las rotondas son una alternativa más segura que las intersecciones tradicionales, los despistes usando el móvil en las rotondas son un factor que nos hace proclives a no respetar la prioridad y a cometer más infracciones de velocidad, tal y como han comprobado en una investigación de seguridad vial.

Este estudio, en el que han colaborado la Universidad de Burgos, la Universidad de Cantabria y la Universidad de Batna (Algeria), ha investigado el comportamiento de los conductores dentro de las rotondas, centrándose en hacer pruebas para analizar el comportamiento de la mirada durante las distracciones por el teléfono móvil.

La investigación ha concluido que las infracciones más habituales incluyen no respetar ni la prioridad y ni el límite de velocidad. Ambas pueden achacarse en ciertos casos a las distracciones y pueden provocar, entre otras circunstancias, colisiones frontolaterales peligrosas.

“Se pueden incluir una serie de medidas de seguridad vial que minimicen los riesgos”, concluyen los investigadores, “por ejemplo, instalar señales en las carreteras de acceso a las rotondas para recordar a los conductores que comprueben si hay coches a su izquierda antes de entrar, cuando el móvil se encuentre en modo navegación y esté cercano a una rotonda no permita ninguna acción sobre el mismo como mantener llamadas telefónicas, escribir, cambiar de canción, etc. O integrar alertas en el software de navegación GPS, permitiendo mensajes personalizados adaptados al tipo de rotonda, la edad del conductor y su antigüedad”.

Conductores reales en una simulación virtual

Un dispositivo de seguimiento ocular en la cabeza, para seguir los movimientos de los ojos y los patrones de la mirada, y un simulador de conducción con marcas de tiempo fueron las herramientas empleadas para llevar a cabo la investigación.

Durante la sesión experimental, se llamó a los participantes mientras conducían y se intercambió una conversación con ellos para provocar una distracción. Los participantes también tuvieron que responder a varios mensajes de WhatsApp y utilizar Instagram.

Para la investigación se examinaron los efectos en las diferentes rotondas según el número de carriles y el tamaño de la isla central; a los participantes en el estudio, 30 hombres y 13 mujeres entre 19 y 56 años, se les midió la experiencia de conducción: los años de carnet, la frecuencia con la que conducen y el número de kilómetros recorridos.

Los resultados mostraron que los conductores experimentados mostraban una mayor fijación en el retrovisor y la ventanilla del lado izquierdo mientras conducían por rotondas y se distraían menos, por lo que provocaban menos infracciones. Además, el entorno de la carretera, como el número de coches y el tamaño de la rotonda, influye significativamente en la atención de los conductores.

Este estudio ha sido realizado por Susana García Herrero (Catedrática de Organización de Empresas e Investigadora Principal del Proyecto), Miguel Ángel Mariscal Saldaña (Catedrático de Organización de Empresas) y Carlos Alberto Catalina Ortega (Premio Extraordinario de Doctorado) de la Universidad de Burgos, junto con Wafa Boulagouas de la Universidad de Batna, Algeria, y Sixto Herrera, de la Universidad de Cantabria, y publicado en Heliyon, revista científica de acceso abierto.

Las rotondas, comparadas con las intersecciones tradicionales, permiten una circulación más fluida y menos colisiones: guían el tráfico en una sola dirección, fomentan la reducción de la velocidad y minimizan los puntos de conflicto. Sin embargo, como demuestra este estudio, su seguridad vial se ve perjudicada gravemente por los despistes por el uso del móvil. 

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