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Lleno absoluto en el verano de la UBU

Tras dos años sin celebrarse por la pandemia el Tablero de Música volvió con su energía acostumbrada y colgó el cartel de “no hay entradas” en los cuatro conciertos. El ciclo de Cine Fantástico y de Terror al aire libre y los Conciertos Jacobeos también agotaron las entradas en todas las sesiones.

La intensa programación cultural que organizan la Universidad de Burgos y Fundación Caja de Burgos, y que complementa los Cursos de Verano de la UBU, se ha convertido desde hace años en una cita obligada del verano burgalés.

Había ganas de Tablero y antes del primer concierto ya se había vendido el 75% del aforo. Este año el cartel estuvo compuesto por dos grupos nacionales, Nativa e Itaca Band, además de N.O.H.A. procedentes de Chequia y Morgane Ji de Isla Reunión. Cuatro estilos diferentes que han mostrado el nivel de innovación en la música de raíz actual, como ha venido haciendo esta cita los últimos 20 años con 80 grupos musicales.

Como es tradición, los teloneros fueron djs locales. En esta ocasión Discknocked, Dj Marina Antih, Dj CalCeto ChaCho BoYs y Rubi Wave, completaron la nómina de los 76 dj´s que han participado a lo largo de estos 20 años

El Patio de Romeros del Hospital del Rey acogió los Conciertos Jacobeos, con la colaboración de la Asociación «Amigos del Camino de Santiago». Tres conciertos que conformaron una programación de la máxima calidad con Isabel Aaiún, una apuesta por la gente joven y con iniciativa; Lorena Álvarez, un referente de la música folk asturiana; y María Sedano, burgalesa que presentó su nuevo disco “Soledades”.

La más “joven” de las actividades, el Ciclo de Cine Fantástico y de Terror al aire libre, alcanzó su quinta edición y lo celebró con un lleno absoluto en todas sus sesiones. Tres estrenos en Burgos y en versión original subtitulada, congregaron a casi 400 personas las noches de los miércoles de julio.

Espiral, un thriller de terror social con un mensaje de inclusión y en defensa del colectivo LGTBIQ; The boy behind door, una muestra del terror más clásico; y Silent Night, de género fantástico, que plantea una inquietante idea, qué hacer en la última noche de la vida; fueron las proyecciones elegidas para disfrutar del cine con un bocadillo, un refresco y palomitas en los jardines del Hospital Militar.

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