La ausencia de homínidos en Atapuerca hace 600.000 años pudo deberse a la competencia con otros carnívoros

Maria José Romero | 30 julio, 2014 | Responder

Un grupo multidisciplinar de investigadores liderado por Guillermo Rodríguez-Gómez, del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), ha publicado recientemente en la revista PLOS ONE, un artículo sobre la ausencia de grupos humanos en la Sierra de Atapuerca hace 600.000 años, que coincide con un momento de mayor competencia por los recursos cárnicos entre depredadores y carroñeros de esa paleocomunidad.

Como se plantea en este trabajo, los humanos podrían haberse visto excluidos de dicha comunidad a inicios del Pleistoceno Medio principalmente por la presencia del jaguar europeo (Panthera gombaszoegensis) y la hiena rayada (Hyaena hyaena). Para llegar a la conclusión de que la escasez de evidencias humanas en Atapuerca pudo deberse a la intensa competencia por el alimento, se ha utilizado un modelo matemático, desarrollado por el equipo del CENIEH, que permite estimar los recursos cárnicos que podían obtenerse de las poblaciones de herbívoros de forma sostenible. También permite simular la distribución de esos recursos entre los depredadores y carroñeros presentes en el ecosistema.

Los resultados ponen también en evidencia la relevancia de analizar niveles con ausencia de presencia humana, como el nivel TD8 de Gran Dolina, para entender mejor los comportamientos y la socioeconomía de los homínidos durante el Pleistoceno en Europa. Como explica este biólogo del CENIEH, el modelo que se ha aplicado a la comunidad representada en el nivel TD8 del yacimiento de Gran Dolina, permite estimar los individuos de cada población que podrían servir de alimento a los carnívoros sin que el ecosistema colapsase. “Se espera además que la excavación en extensión de este nivel aporte información para confirmar la hipótesis planteada en nuestro trabajo” señala Rodríguez-Gómez.

La continuidad de las poblaciones humanas en Europa durante el Pleistoceno Inferior y Medio ha sido objeto de un intenso debate científico en los últimos años. Como ha ocurrido anteriormente, la Sierra de Atapuerca resulta clave para estudiar y aportar información a esta discusión, debido a su extenso y continuo registro, desde hace 1,2 millones de años hasta nuestros días, en el que se observan periodos de discontinuidad de presencia humana.

En este artículo titulado “Discontinuity of Human Presence at Atapuerca during the Early Middle Pleistocene: A Matter of Ecological Competition?” también han participado investigadores de los programas de Paleoecología y Paleofisiología y Ecología Humana del CENIEH, junto con investigadores de la Universidad de Burgos, del Museo de Gibraltar, de la Universidad Rovira i Virgili (URV) y del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES) de Tarragona.

 

Categoria: Atapuerca, Noticias, Provincial

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