Exposición Ultreia e Suseia, un recorrido por el Camino de Santiago en Castilla y León

Elena Calatrava | 28 diciembre, 2009

El Camino de Santiago ofrece dos privilegios incomparables. El primero de ellos -recorrerlo- ha colmado el ansia de búsqueda espiritual y personal de generaciones a lo largo de los últimos siglos; ha estimulado, como pocas empresas humanas, la creatividad, el fervor y la solidaridad de los pueblos; y ha favorecido una extraordinaria conjunción de voluntades en torno a un itinerario que glosa, de manera admirable, lo mejor del espíritu humano.

Pero hay otro privilegio del Camino que nos llena de orgullo: el de vivir junto a él, el de poder descansar la mirada en su tránsito para descubrir en el peregrino el hálito de esa inquietud que nos define y dignifica.

El Camino nos hace mejores. Modela nuestras ciudades y nuestros pueblos haciéndolos más acogedores, más reposados y humanos. Nos vuelve hospitalarios, afectuosos, tolerantes y abiertos. El Camino enriquece nuestro patrimonio, singulariza los enclaves que surgieron a su abrigo y es también motor para la economía de las comunidades que lo envuelven. El Camino pide, pero devuelve ciento por uno.

A los privilegiados del Camino todos, pobladores y peregrinos; a sus valedores; a quienes lo cuidan y lo alientan; nuestra hospitalidad y el saludo cordial de quienes comparten valores e inquietudes: ¡buen camino!

Categoria: Noticias

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